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sábado, 21 de marzo de 2015

Cuarto menguante del Sol en Redondela

El eclipse solar parcial, visto desde Redondela. ©FJGil
El invierno se despidió con un eclipse solar parcial que resultó todo un espectáculo en Redondela, donde las condiciones atmosféricas permitieron ver el desarrollo del fenómeno astronómico desde el principio hasta el final. Durante las 2 horas y 11 minutos que duró el eclipse, la Luna fue interponiéndose entre el Sol y la Tierra, alcanzando el momento álgido a las 10 y 7 minutos de la mañana del 20 de marzo.
A simple vista, la percepción era de una luz más fría, más tenue, como si los rayos del Sol estuviesen filtrados por nubes. Pero la realidad es que la Luna había provocado el oscurecimiento de la luz solar en un 74,1 por ciento en Redondela, con una magnitud de 0,79 lo que significa que nuestro satélite natural ocultó en un 79 por ciento el disco solar para los observadores del fenómeno desde Redondela.

Los eclipses, con ser fenómenos escasos, no son raros. Lo verdaderamente raro es conseguir que se vea en el lugar en el que se encuentra un observador. A lo largo de 2015 habrá nuevos eclipses, de Sol y de Luna, unos parciales otros totales, pero desde Redondela solo será visible el eclipse lunar que tendrá lugar el 28 de septiembre. Con anterioridad, el 4 de abril habrá un eclipse total de Luna que será visible desde las islas del Japón, Australia Oriental, Alaska y el extremo oriental de Siberia. El trece de septiembre habrá un eclipse parcial de Sol pero solo visible desde Sudáfrica y la Antártida.

Para el mes de agosto de 2026 tendremos ocasión de ver el próximo eclipse solar desde Redondela, si es que las nubes no lo ocultan y estamos aquí para verlo y contarlo.

domingo, 23 de junio de 2013

Superluna en Redondela (et Orbe)

La Super Luna en la noche del 23 de junio.©F.J.Gil
La noche de la víspera de San Juan no será la más corta del año. Ese mérito se lo llevó la del pasado 21 de junio, día en el que comenzó el verano. Sin embargo, sí podremos disfrutar de un fenómeno astronómico que la convierte en singular. Es la noche de la Superluna. La noche del 23 de junio la Luna está en su perigeo, es decir, en el punto más cercano de la Tierra dentro de su órbita elíptica. La veremos un 14 por ciento más grande y casi un tercio más brillante que cuando está en su apogeo, es decir, en el punto más lejano de la Tierra.
 
La Luna llena será a las 13:32 horas, es decir, poco después del mediodía. En ese momento nuestro satélite estará en Capricornio. Media hora antes, a las 13.00 horas de España, estará en su punto más cercano a nosotros en este año: 356.995 kilómetros. No la volveremos a ver tan grande hasta el mes de agosto del año que viene.
Las nubes también hicieron acto de presencia, faltaría más. ©F.J.Gil
Con la Luna tan cerca, las mareas serán más vivas que en otras épocas del año. Lástima que la nécora se encuentre en veda, porque sería un buen momento para ir a por ellas con un ganapán.

miércoles, 13 de junio de 2012

Cosas mejores que hacer con cien mil millones que rescatar los bancos

La fábrica de la moneda de Merkel, que es ese maquinillo al que llaman Banco Central Europeo y que sirve para imprimir euros está entintando las rotativas para lanzar cien mil millones que le prestará a España para que arregle los desaguisados de los bancos. No sabemos cuánto nos van a costar, ni si serán en papeles de 50, 100, 200 ó 500 euros, o la Merkel nos dará un surtido como cuando se trata de bombones belgas. Guindos está muy contento porque sus socios, que es como les llama aquí a sus jefes, le van a prestar ese dinero para pagar los pufos que sus amigos dejaron en algunas cajas de ahorro y bancos cuando estuvieron al frente de ellos. Rajoy, en cambio, está disgustado, porque él esperaba ser otro presidente. Tuvo que poner la cara cuando el Prestige llenó de chapapote toda Galicia, tuvo que aguantar el tipo cuando Aznar nos metió en la guerra de Iraq y ahora tiene que ir pidiendo árnica por Europa adelante para lavar la imagen de un país en el que hasta el presidente del Consejo General del Poder Judicial es un falsario manirroto a costa del erario público.
Llevar al hombre a la Luna salió más barato que el rescate bancario y dio  miles de millones de beneficio. (NASA)
¿Y nosotros? ¿Estamos contentos? Si fuese rentista estaría contentísimo porque podría conseguir intereses del 6,7 por ciento comprando bonos del tesoro a diez años. Pero ese privilegio le quedará a los bancos, que van a recibir cien mil millones al cuatro por ciento y los van a poder colocar al 6,7 (así que ya os podéis ir olvidando de que fluya el crédito para la pequeña y la mediana empresa).
¿Contentos? Nada en absoluto. Si alguien va a tener que pagar ese rescate vamos a ser nosotros y, en verdad, puestos a disponer de tal cantidad de dinero, a mí se me ocurrirían cosas mejores en que gastarla. Cien mil millones de euros. Con ese dinero y lo que llevan ya recibidos los bancos y cajas de ahorro ya deben ir cerca de 130.000 millones de euros. Si hay un adjetivo que puede calificar esa cifra es “Astronómica”. 130.000 millones de euros costó el programa espacial que se desarrolló en Estados Unidos durante toda la década de 1960 y llevó, al final de la misma, a un hombre a poner el pie en la Luna. 130.000 millones de euros de hoy, algo más de 25.000 millones de dólares de aquel momento.
Con 130.000 millones de euros, Kennedy y sus sucesores llenaron los institutos de Estados Unidos de telescopios, laboratorios de física, reforzaron los programas educativos de las asignaturas científicas y tecnológicas, propiciaron el desarrollo de las industrias aeronáutica y astronáutica y revolucionaron sectores tecnológicos en los que Estados Unidos se convirtió en líder indiscutible durante todas las décadas siguientes. Hay quien erróneamente piensa que viajar a la Luna fue un disparate. Disparate es darle cien mil millones a los bancos españoles. Viajar a la Luna, nos dio la telefonía celular, las comunicaciones vía satélite, la informática, la tecnología de los microprocesadores, los chips, los pañales desechables, el GPS y que el hombre del tiempo no tenga que esperar a que le llamen desde un barco en medio del Atlántico (¿alguien se acuerda del barco K?) para decirle dónde está el anticiclón de las Azores.
Con 130.000 millones de euros se pueden hacer muchas cosas buenas. Pero ninguna de ellas pasa por dársela a los bancos. Supongo que habrá honrosas excepciones, pero lo cierto es que el sistema financiero español, ha reducido la riqueza de nuestro país en más de un diez por ciento durante una crisis que nos descubrió el lado más salvaje de un capitalismo depredador que se sostiene en la inmoralidad de unos desaprensivos y en la excesiva benevolencia de un sistema que permite que situaciones como ésta se lleguen a producir a escala global. Falló la teoría de Adam Smith. La mano invisible que todo lo regula sin necesidad de leyes, fue tan invisible que no funcionó. La Unión Europea que limita la producción de leche de nuestros ganaderos y regula los cultivos en nuestros campos, fue extremadamente condescendiente con los especuladores, los delincuentes financieros, propició gastos faraónicos que subvencionó hasta con el 80 por ciento. Y ahora quiere que nos endeudemos más, cada uno de nosotros, para que los mismos que han llevado el barco a las piedras se vayan de crucero otra vez.

viernes, 6 de abril de 2012

Ecce agnus qui tollit peccata mundi

Pocas ocasiones como ésta, gastronomía y astronomía coinciden. En la primera Luna llena tras el equinoccio de primavera, el pueblo judío celebraba la Pascua, el rito del paso de esclavos a libres, cuando abandonan Egipto camino de la Tierra Prometida. La fiesta se celebra con una cena, la cena pascual, en la que se sacrifica un corderito de los que nacieron en las semanas anteriores, un cordero lechal, y se elabora de manera sencilla, acompañada de un pan sin levadura, el pan ácimo.
Cordero lechal con IGP de Castilla León. En este caso es de raza churra, la más rica para hacer así. ©F.J.Gil

Tenemos la Luna llena, aunque las nubes nos la cubren, con Saturno merodeándole a su alrededor. Si nos fijamos en la línea del cielo que siguen desde el Este al Oeste el Sol y la Luna, conocida como eclíptica porque es en la que se producen los eclipses, veremos estas noches a Júpiter, que es el primero que se escapa por el Oeste, seguido luego de Venus, el más brillante de los planetas, Marte, con su característico color rojizo, y tras él, Saturno. El resto ya no se pueden observar a simple vista.

Ya tenéis la receta astronómica. ¿Y la gastronómica? Pues nada mejor que un cordero que, si acaso no llega a quitar los pecados del mundo, al menos puede hacernos olvidar las penas mientras lo tomamos.

Ingredientes: medio kilo de cordero por comensal, agua y sal. Para acompañar, una buena ensalada de lechuga y cebolla.

Vamos con la elaboración. En una fuente de barro sin barnizar ponemos un poco de agua. La suficiente para cubrir el fondo. Yo os recomendaría mojar primero la fuente en agua. Si no tenéis fuente de barro, se puede utilizar la misma del horno, pero la untaría con un poco de manteca, ya que al ser plana y metálica, aunque esmaltada, tiene cierta tendencia a que se seque antes de la cuenta.

Sobre la fuente, el cordero despiezado. Puede ser, la paletilla, el costillar y la pierna, si es medio cordero. Si podéis elegir, utilizar siempre cuartos delanteros y costillares. La pierna es la parte más seca. Personalmente la evito siempre que puedo. Lo ponemos con la piel contra la fuente, de manera que exhiba huesos hacia arriba. Lo rociamos generosamente con sal y lo metemos en un horno que tiene que estar, previamente muy caliente. Lo ponéis al máximo durante veinte minutos antes de meter el cordero, con fuego por arriba y abajo. Nada de turbo ni ventilador que solo conseguirán secarnos el cordero. Fuego convencional. La placa de horno o la fuente de barro más cerca del fuego inferior que del superior. Metemos el cordero a 180 grados los primeros 15 minutos y 150-160 durante los 70 minutos siguientes. Lo retiramos, le damos la vuelta, poniendo la piel con su grasilla hacia arriba y un nuevo puñadito de sal. Ahora lo subimos un poco en el horno y dejamos otros 30 minutos. Finalizado ese tiempo está listo para comer.

Conviene vigilar de vez en cuando, por si se ha quedado sin agua, en cuyo caso conviene mojar un poco, pero debemos evitar siempre que sea posible, abrir y cerrar el horno, para que no se enfríe.

Ración para uno o dos comensales. ©F.J.Gil
Si es en la fuente de barro, se presenta tal cual en la mesa: Ecce agnus qui tollit peccata mundi. He aquí el cordero que quita los pecados del mundo.

La puesta en escena y la cocción, tal como os la presento en esta receta fue elaborada por Emilio Alonso, propietario de "El Asador de Roa", en Ourense.

Buen provecho.

viernes, 13 de enero de 2012

El satélite Xatcobeo, "hoy las ciencias atrasan que es una barbaridad"

El sputnik fue el Xactobeo soviético.
El 9 de febrero de 2012 estará circulando por la órbita del primer anillo de Van Allen el primer satélite espacial cien por cien gallego. El Xatcobeo, que así se llama el artefacto, es motivo de satisfacción para sus diseñadores y fabricantes, alumnos y profesores de la Universidad de Vigo. Pero es un ejemplo del claro deterioro que sufre la investigación científica y tecnológica en España  en general pero de una manera particular en Galicia. Entre el primer libro impreso en el mundo, “El misal de Constanza”, y el primer libro impreso en Galicia, “El misal Auriense”, transcurrieron 44 años. Esto sucedió hace más de quinientos años, en una época en la que los inventos y nuevos desarrollos pasaban inadvertidos para la mayoría de los habitantes del planeta y mucho más para los gallegos que estábamos entonces en un rincón perdido del mundo conocido, pues todavía andaba Colón por el Caribe. En cambio, entre el Sputnik y el Xatcobeo han transcurrido 54 años. ¿Qué ha pasado en nuestro país para que cinco siglos después seamos más tardones en incorporarnos a los avances tecnológicos?
La pregunta tiene cuatro respuestas, válidas cada una de ellas por separado y contundentes si la sumamos:
Primera: tenemos tres universidades con setenta y cinco mil alumnos (más o menos). En veinte años se ha triplicado el número de universidades pero no se ha triplicado el presupuesto de investigación. Eso sí, se ha quintuplicado el presupuesto en gestión, gobierno y cargos directivos. De cada cien euros que mueven las universidades gallegas, hoy día se destina más a la burocracia universitaria y en consecuencia, menos a generar innovación tecnológica y científica, que es uno de los principales objetivos de dicha institución.
Segunda: En los últimos veinte años ha habido una lluvia de cientos de miles de millones de pesetas y de cientos de millones de euros procedentes de fondos comunitarios. ¿Qué porcentaje de ese dinero se destinó a investigación y desarrollo? Una miseria. El grueso se lo han llevado las obras faraónicas.
Tercera: ¿Cuánto destina el gobierno gallego –el actual y los anteriores, porque todos son igualmente culpables en este delito– a investigación, desarrollo e innovación, eso que tan pomposamente se dice una y otra vez de i+d+i? Pues lo cierto es que cada vez menos. A la hora de hacer recortes presupuestarios, la primera víctima es la investigación.
Cuarto: ¿Y las empresas? En Galicia se ha reducido el capítulo de gasto en innovación nada menos que un 35 por ciento en las empresas, según los datos revelados por el Instituto Nacional de Estadística. Una vez más, los empresarios han optado por la fórmula magistral de pan para hoy, hambre para mañana.
La política científica gallega es una suerte de coito interruptus, pues la Xunta invierte millones de euros en darle formación a sus jóvenes desde la infancia hasta que acaban sus estudios universitarios, pero luego arroja al mar todo ese dinero ya que una vez formados han de emigrar a países como Alemania, Estados Unidos o Canadá.
Con el dinero que se ha despilfarrado en disparates como la Ciudad de la Cultura, el puerto exterior  de A Coruña, un avecilla de cercanías entre Santiago y Ourense o el que media docena de delincuentes –yo nunca les vi el guante blanco–invirtieron en negocios ruinosos de amigotes o de socios o de yernos o de hijos o de consuegros o simplemente desarrollando una política financiera basada en una expansión sin sentido, todo para poder presumir ante su competidor –también delincuente– de que “la mía es más grande, o tiene más sucursales”, el dinero  de las cajas de ahorro gallegas… con ese dinero, Galicia ya habría llegado a la Luna.